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La mosca de la fruta (Ceratitis capitata). Ciclo vital y hospedantes

La mosca de la fruta (Ceratitis capitata). Ciclo vital y hospedantes

Mosca de la fruta

La mosca de la fruta (Ceratitis capidata) es una especie de díptero proveniente de África occidental. Debido a su incidencia en las cosechas de frutales del área mediterránea, también se la denomina mosca mediterránea de la fruta.

Ciclo vital de la mosca de la fruta mediterránea

En las condiciones del valle del Ebro, la mosca de la fruta pasa el invierno en forma de pupa enterrada entre 1 y 5 cm. bajo la copa de los árboles. En las zonas más tempranas al llegar la primavera comienza la emergencia de los adultos aumentando la densidad de manera progresiva; entre 4 y 10 días después de la salida se produce la fecundación que es seguida casi de manera inmediata por la puesta. Para efectuar la puesta, las hembras eligen frutos próximos a la madurez hundiendo el oviscapto unos milimetros bajo la epidermis o aprovechando alguna pequeña herida ya existente, cada vez la hembra deposita entre unos 6 u 8 huevos que avivaran en un plazo de 2 a 5 días. Las larvas completan su desarrollo en un plazo de 10-15 días, transcurridos los cuales la larva retorna a la superficie del fruto y mediante un brusco impulso se deja caer a las grietas del suelo donde pupará. Los nuevos adultos aparecen tras un periodo de 10 a 20 dias según las condiciones climáticas.

Las temperaturas invernales bajas durante periodos prolongados de tiempo típicas del valle del Ebro contribuyen a limitar la intensidad de la plaga, del mismo modo parecen actuar temperaturas estivales muy altas combinadas con humedades relativas bajas. Por el contrario, son de temer ataques severos cuando durante el verano se suceden épocas largas con condiciones favorables como pueden ser temperaturas de 16-32 ºC y humedades relativas altas.

En hábitats favorables, como la cuenca mediterránea, el ciclo vital de la Ceratitis le permite proliferar al ritmo de 5 a 8 generaciones anuales.

Principales hospedantes de la mosca de la fruta

Casi cualquier planta con fruto puede convertirse en huésped principal o esporádico de la Ceratitis:

  • Frutos con hueso, como el melocotón y el albaricoque.
  • Frutos con pepita, como las manzanas.
  • Cítricos, como la naranja y la clementina.
  • Hortalizas, como el pimiento (que botánicamente es una fruta), de exterior, o de invernadero.
  • Plantas importadas de otros continentes, sin contacto previo con la Ceratitis, como el cafeto.

Además de los daños causados por la mosca, las heridas causadas en la piel del fruto durante la oviposición, lo vuelven vulnerable a plagas secundarias, tanto de origen fúngico, como de insectos.

Métodos de control

Recientemente se han incrementado los problemas para el control de esta plaga sobre todo debido a la aplicación de la Directiva 91/414, que implicó un proceso revisión y reducción drástica de las materias activas existentes y subsiguiente creación del Registro único comunitario de materias activas autorizadas; pero también debido al incremento de la duración del ciclo en esta zona (en los últimos 15 años se ha adelantado un mes la fecha media de inicio de capturas de adultos).

Estas circunstancias han modificado en parte el control de Ceratitis que se realiza actualmente, existiendo actualmente una gran difusión en la zona los conocidos como métodos alternativos de control de mosca de la fruta, como captura masiva, atracción y muerte, y quimioesterilización.

Entre las acciones complementarias que ayudan a mantener la plaga en niveles aceptables, existen algunas que resultan bastante recomendables, este es el caso de la retirada de frutos atacados, o la destrucción de pupas invernantes de Ceratitis que se encuentran enterradas en la plantación.

En el manejo integrado, las decisiones de intervención química se toman en base a dos técnicas diferentes, por un lado, las capturas en trampa de feromona, siendo el umbral de intervención la captura de adultos en dos controles consecutivos. El otro sistema para determinar la conveniencia de la intervención es la detección de frutos afectados por la plaga. Para la detección de frutos afectados se realiza un recuento de frutos, tanto en los márgenes de la finca como en el interior.

 

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