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4 enfermedades de postcosecha en fruta de hueso

4 enfermedades de postcosecha en fruta de hueso

Monilia

Las enfermedades de postcosecha en fruta de hueso se producen por infecciones contraídas antes de la cosecha o durante su procesamiento. Por su alto contenido acuoso, los frutos cosechados son susceptibles de infestaciones por microorganismos. La causa principal es una manipulación incompetente al cosechar, en el transporte o el almacenaje.

Causas de las enfermedades de postcosecha en fruta de hueso

Las pudriciones de postcosecha en fruta de hueso se originan por múltiples factores:

El clima y el tipo de suelo influyen en el umbral térmico patógeno. Un fruto de una misma variedad, en un mismo terreno, reacciona de forma diferente a la frigo conservación dependiendo de las condiciones del clima y el suelo cuando se cultivó.

Las técnicas de cultivo y los tratamientos fitosanitarios determinan que la fruta desarrolle resistencia ante las enfermedades. Si la técnica es inadecuada, se acelera la senescencia de la fruta, o se vuelve susceptible a infecciones postcosecha.

La manipulación correcta de la fruta abarca, además de técnicas para evitar su deterioro físico, el tratamiento preventivo de herramientas, palets o embalajes, vehículos de transporte, almacenes y cámaras. También el régimen de frío del almacenaje.

Principales podredumbres en frutas de hueso y pepita

Estas siete especies de hongo provocan la mayoría de las enfermedades de la fruta en la postcosecha:

  • Monilia.
  • Penicillium expansum.
  • Alternaria alternata.
  • Rhizopus stolonifer.
  • Botrytis cinerea.
  • Gloesporium nervisequum (antracnosis).
  • Geotrichum candidum.

La Monilia es el hongo responsable de la mayoría de pudriciones de fruta de hueso, y el Penicillium es el que más afecta al fruto de pepita.

1. Monilia

Existen tres especies de monilia diferenciadas: Monilia fructicola, Monilia fructigena y Monilia Laxa. La Monilia fructicola es quizá la enfermedad de post-cosecha más importante en los frutales de hueso. La infección se inicia en el periodo de floración y se manifiesta normalmente antes de la recolección de la fruta, aunque, a menudo, puede aparecer en el periodo de almacenamiento.

El clima influye en la incidencia del hongo. En un entorno favorable, con períodos de humectación prolongados y temperaturas suaves, las pérdidas en postcosecha de variedades tardías ascienden a más del 80% de la producción.

 

Monilia

Monilia

2. Rhizopus stolonifer

Se trata de una enfermedad fúngica que puede causar más pérdidas que la Monilia. La pudrición del fruto produce exudación, y el líquido infecta por contacto a los frutos sanos.

Del Rhizopus se sabe que es un hongo que se nutre con residuos orgánicos en el campo y de las instalaciones hortofrutícolas. Se dispersa por el viento, la lluvia que salpica los frutos o el agua de tratamiento, como la de la balsa de agua donde se vacía la fruta.

El hongo penetra en la fruta por micro heridas recibidas durante la manipulación, y en frutos intactos si dispone de nutrientes, como en los embalajes de cosecha infectados. El Rhizopus es una pudrición de postcosecha, aunque es capaz de afectar al fruto en cualquier fase de la cadena productiva: desde el árbol, hasta la comercialización.

 

3. Geotrichum candidum

En las últimas campañas, se ha detectado un nuevo parásito que también provoca podredumbres, especialmente en melocotones y nectarinas. Es un hongo que está ampliamente descrito en otras áreas geográficas, siempre como parásito ocasional o de aparición periódica.

El síntoma inicial es una mancha de color más claro en la piel, pero derivando rápidamente a la aparición de zonas con aspecto licuoso y con mohos superficiales de color blanco-beige.

4. Alternaria alternata

Otro hongo que ocasionalmente provoca podredumbres negruzcas en los frutos, normalmente localizadas en la zona pistilar.

A pesar de aparecer cerca de la recolección, las infecciones pueden producirse en primavera, cuando se rompe el pistilo o en frutos que no cierran adecuadamente el conducto estilar, a veces por problemas de temperaturas bajas en la época de cuajado; estas infecciones quedan latentes y no se desarrollan hasta que la fruta está próxima a madurar o cuando las condiciones ambientales le son favorables.

Es bastante frecuente en cerezas y en algunas variedades de nectarinas y paraguayos.

Alternaria en pararguayo

Alternaria

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